
Conjeturar siempre ha sido una de mis pasiones favoritas. Imaginar supuestos que jamás llegarán a ocurrir ocupó más de dos tercios del escaso tiempo que pasé en las aulas de la Universidad. La otra noche a mi amigo Oswaldo Cornelius se le antojó la siguiente suposición: ¿cómo sería un remake de la película DEMOLITION MAN si en lugar de descongelar a Wesley Snipes, las autoridades del futuro deshelarán al Torete? ¿cómo encajaría en aquella sociedad del futuro, con una tasa de criminalidad cero, nuestro bandolero más soñador y urbanita? Me permito trazar en esta entrada una posible respuesta al inquietante supuesto de hecho planteado por mi compañero. En primer lugar, encuentro necesario recordar las principales características que regían la sociedad del futuro descrita en la cinta protagonizada por Silvestre Stallone, para a continuación intentar adivinar cuál sería el comportamiento del zagal vistos sus antecedentes como persona y ciudadano:
1) El sexo se realiza por vía telepática: Quienes hayan visto la trilogía protagonizada por nuestro héroe sabrán que el eje sobre el que gira toda su existencia es meterla en caliente. Ni cortándole el pijo unos gitanos (trágico suceso ocurrido en la primera cinta de la saga) se pudieron aplacar las ganas de follar de este muchacho. Quiero recordar que en nuestro supuesto el Torete llevaría más de tres décadas invernando de forma forzosa, así que no me quiero ni imaginar la trempada matinal que debe de sufrir el pollo nada más lo descongelan. Evidentemente, el primer delito que cometerá en esta sociedad del futuro, narcotizada por la tecnología, será de carácter sexual; incluso me atrevería a vaticinar que lo perpetraría sin estar todavía del todo descongelado, para que así se vayan enterando rapidito estos picoletos del siglo XXI de lo que les espera.
2) Las palabras malsonantes se sancionan pecuniariamente: Tampoco es que el Torete sea de decir muchos tacos, la verdad. Lo malo es que para designar cualquier objeto cotidiano utiliza un argot de correccional tan obsoleto que seguramente dispare todas las alarmas. Así, para el Torete un chivato es una chota, un cuchillo una sirla, la víctima de una violación una medio puta, un furgón de presos es una grillera y huir es najarse.
3) Las máquinas lo controlan todo: Un hombre que fue incapaz de adaptarse al reloj-calculadora por fuerza deberíamos de pensar que tiene que llevar del ojete que todo lo manejen las computadoras: Craso error. Si algo ha demostrado la raza gitana a lo largo de los siglos es su impermeabilidad respecto al avance tecnológico. No nos equivoquemos, si en la era espacial quedan quincalleros, estos vivirán exactamente igual que ahora y que hace cinco siglos. Es más, los únicos avances sociales y tecnológicos que han aceptado de buena gana los gitanos: la furgoneta; la cinta de cassette, el chándal con hombreras y la Seguridad Social, seguro que continúan vigentes en el futuro gracias a ellos. Lo demás les sobra, y al Torete se la sudarán las puertas mecánicas o los coches teledirigidos como al día de hoy se la sudan a todos internet, el mp3 o la Televisión Digital Terrestre.
4) Ya no existe la SEAT: Esto lo llevará peor el bueno del Torete. Una buena persecución por las calles de una ciudad no se entiende si no conduces un SEAT a toda virolla por una arteria peatonal de la misma. Es más, en estos coches del futuro a los que resulta imposible bajarles la ventanilla ¿cómo coño practicará nuestro delincuente favorito el noble arte del tirón de bolso? Si el tótem digital y las energías alternativas caminan hacia la eliminación de los cableados eléctricos y la gasolina como fuentes de alimentación primarias ¿cómo cojones ponteará el contacto de los vehículos? Torete, nos han jodido vivos.
1) El sexo se realiza por vía telepática: Quienes hayan visto la trilogía protagonizada por nuestro héroe sabrán que el eje sobre el que gira toda su existencia es meterla en caliente. Ni cortándole el pijo unos gitanos (trágico suceso ocurrido en la primera cinta de la saga) se pudieron aplacar las ganas de follar de este muchacho. Quiero recordar que en nuestro supuesto el Torete llevaría más de tres décadas invernando de forma forzosa, así que no me quiero ni imaginar la trempada matinal que debe de sufrir el pollo nada más lo descongelan. Evidentemente, el primer delito que cometerá en esta sociedad del futuro, narcotizada por la tecnología, será de carácter sexual; incluso me atrevería a vaticinar que lo perpetraría sin estar todavía del todo descongelado, para que así se vayan enterando rapidito estos picoletos del siglo XXI de lo que les espera.
2) Las palabras malsonantes se sancionan pecuniariamente: Tampoco es que el Torete sea de decir muchos tacos, la verdad. Lo malo es que para designar cualquier objeto cotidiano utiliza un argot de correccional tan obsoleto que seguramente dispare todas las alarmas. Así, para el Torete un chivato es una chota, un cuchillo una sirla, la víctima de una violación una medio puta, un furgón de presos es una grillera y huir es najarse.
3) Las máquinas lo controlan todo: Un hombre que fue incapaz de adaptarse al reloj-calculadora por fuerza deberíamos de pensar que tiene que llevar del ojete que todo lo manejen las computadoras: Craso error. Si algo ha demostrado la raza gitana a lo largo de los siglos es su impermeabilidad respecto al avance tecnológico. No nos equivoquemos, si en la era espacial quedan quincalleros, estos vivirán exactamente igual que ahora y que hace cinco siglos. Es más, los únicos avances sociales y tecnológicos que han aceptado de buena gana los gitanos: la furgoneta; la cinta de cassette, el chándal con hombreras y la Seguridad Social, seguro que continúan vigentes en el futuro gracias a ellos. Lo demás les sobra, y al Torete se la sudarán las puertas mecánicas o los coches teledirigidos como al día de hoy se la sudan a todos internet, el mp3 o la Televisión Digital Terrestre.
4) Ya no existe la SEAT: Esto lo llevará peor el bueno del Torete. Una buena persecución por las calles de una ciudad no se entiende si no conduces un SEAT a toda virolla por una arteria peatonal de la misma. Es más, en estos coches del futuro a los que resulta imposible bajarles la ventanilla ¿cómo coño practicará nuestro delincuente favorito el noble arte del tirón de bolso? Si el tótem digital y las energías alternativas caminan hacia la eliminación de los cableados eléctricos y la gasolina como fuentes de alimentación primarias ¿cómo cojones ponteará el contacto de los vehículos? Torete, nos han jodido vivos.
5) Arnold Schwarzenegger, presidente de EE.UU.: Al Torete se la sudaba y se la suda la política.
6) En las discotecas ya no suenan Bordon-4: Se acabó la vida social del Torete. Ningún otro grupo podrá rellenar el socavón provocado por la ausencia de su banda predilecta de las cabinas de los DJ´s. Concluyeron las tiradas de trastos a esas jóvenes payas a las que inundaba con su verbo preciso e irrefrenable, mientas sonaban tan alegres tonadas. Seguro que nuestro joven bandolero entenderá que ha llegado la hora de entregarse a la justicia cuando perciba que su grupo favorito ya no arrasa entre la juventud y que el suelo de la pista de baile no se ilumina con los colores de arco iris, sino que resulta una triste masa ennegrecida por las drogas de diseño, seguramente vegetarianas.